martes 23 de marzo de 2010

Días, que esperábamos una reacción en las piernas del cerebro...


Momentos en los cuales se disgrega la mente. Momentos en los que la quietud, invade colgada de quien sabe que magra sensación de estar ahí, cuando no debería ser ahí ese ahora. Cuestiones que -salvo estos días actuales, que me toca vivir apaciblemente- terminan haciéndonos dudar desde un "¿porque no?" salir corriendo desaforados hacia el medio de las sierras queriendo perderse entre la Madre Natura, y volver renovados, en una especie de post-resolución violenta entre el Uno, y el entorno de turno.


Días como esos, hoy no tocan vivir. Pero siempre los tengo presentes en pos de mantener el orgullo alto, como quien sale triunfante de caídas que sólo existen porque existe la posibilidad de levantarse.


Acá va un escrito de otros tiempos pero actual como el carácter que, desde esos otros tiempos, hoy me forma.






Título: la no meta (Julio 2009).


Sentado frente a tu copa,

sacudiendo las plumas,

sentís llegar novedades

de aquel viejo mordisco

caído desgracia de aves.


Sentado frente a tu copla,

desperezando las notas,

oís caminar novedades

hacia el rancio mordisco,

erguido en pata de caries.


Parado frente a tu tiempo,

intentás alcanzarte los pies.


Y sólo ves el largo de la sombra.


Maximiliano Facundo Acosta

4 comentarios:

  1. Realmente hermoso. Siempre es un placer leerte. Aquí me tienes esperando siempre un poco más. Saludos, Frida .-

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  2. Gracias por tus palabras Frida! Siempre bienvenidas las mismas...

    Abrazo grande!!!

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  3. Me encantó el poema, especialmente el final.
    Abrazosss

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  4. Gracias Melissa!! Abrazos muchos!!!!!!

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