Cómo siempre suele ocurrir, uno comprende estas cosas cuando ya no está viviendo esos momentos derrotados. Pero bien, así las cosas: se es tan humano, como se es posible.

Título: arpegio de abismos.
Eriza la tela
de la cubierta
saber verdades,
ocultar mentiras,
admitir quereres
no tan queridos.
/Ser verduras,
dirías Beth./
Agudiza sensibleríos,
tan cursis que llanto llegan,
y aquí se parecen, equivalen vidas.
Abriría entonces,/
una pequeña sucursal
sólo de admitires,
y vendería el local
al peor postor;
él no sería conciente de lo que es
pensar un sentir.
El nuevo dueño iría
quizá por la vida,
a través de su escueto local,
atento a sus clientes,
desentendido de sus admitires,
enarbolado en su mentira.
Y así, iría.
Supuestamente feliz.
Entonces uno sin saber,
permitiría reconocerse
totalmente perdido
en un arrepentimiento,
o quizá en una caída,
que de admitires
nacería hecha;
y uno, sólo
se dolería, se revolcaría,
en cierta fuente/
de bella cobardía.
La cosa entonces,/ sugiere
salirse del medio,
dejarse llevar
por el tren oscuro,
por el gladiolo del dolor,
por la cuchara última.
Suaves aquí también,
oliendo a derrotero,
quizá el mapa actual
saldría de algún lado,
renacería de la opacidad.
La vida mis amigos,
corre cerca,
muy despacio,
y uno sin frenos.
Maximiliano Facundo Acosta

Acordado, uno sin frenos, tenemos eso, q con la mar nos deciamos; la aceleracion no tiene en este caso q ver con nuestra masa sino con nuestra cabeza y nuestra personalidad de locas.
ResponderSuprimiren fin.
creo entender que lo que quisiste decir seria algo asi como: admitite carajo!-eso e slo qu sos-
Flor! Sería efectivamente, en gran parte, aceptar-se. Pero asumir principalmente lo siguiente: tanto lo bueno como lo malo construye, sólo hay que saber buscarle el oficio de ladrillo en dicho muro, a esas cosas que nos pasaran.
ResponderSuprimirY la velocidad media o promedio en la cabecita de Uno, creo que rara vez coincide con la del cuerpo, o de la masa como bien decís. Pero cuando se logra disminuirla, y pararse donde se quiere realmente estar parado (parado yendo a una velocidad "x" amena, paradójicamente...) entonces estamos consiguiendo algo sublime.
Aunque durara sólo unos segundos.
paso, pienso, disfruto...
ResponderSuprimiry me siento anciana, siento que quisiera operarme de los frenos y chocarme - de frente, de costado, de atras - con esa vida que corre a velocidades desnucadas por otra autopista.
un abrazo.
Es que si uno no pone frenos o al menos no les da un poco de notoriedad a estos, terminamos sintiendo la rodilla de vida justo pero justo en la nuca, my Dear Ceci...
ResponderSuprimirAbrazo grande pué!